martes, 7 de agosto de 2007

REFORMA FISCAL 07 PARTICIPACIONES FEDERALES



Mario Di Costanzo
Secretario de la Hacienda Pública

Gobierno Legitimo

LA PROPUESTA DE FORMULA DE PARTICIPACIONES SI GENERA UN EFECTO REDISTRIBUTIVO ENTRE LAS ENTIDADES FEDERATIVAS OCASIONANDO GANADORES Y PERDEDORES

Se parte de supuesto de que las nuevas fórmulas no disminuirían el monto de los recursos actuales para ningún Estado, esto debido a que se propone fijar el monto nominal de las participaciones recibidas por entidad en el año 2007 y distribuir los incrementos en el fondo correspondiente que deriven de una mayor Recaudación Federal Participable (RFP). Sobre el particular cabe señalar que con las nuevas fórmulas prevalece el efecto de la suma cero, por lo que al modificarse los coeficientes de distribución de los recursos entre las Entidades Federativas, va a presentarse el caso de ganadores y de perdedores una vez que entre en vigor el nuevo esquema y conforme empiece a transcurrir el tiempo, independientemente que se fije el monto nominal de las participaciones recibidas por entidad en el año 2007.
El 60% DE LAS PARTICIAPCIONES SE DISTRIBUIRÍA CON INDICADORES POCO OPORTUNOS

Se propone distribuir el 60% de las participaciones en ingresos federales mediante el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de la Entidades Federativas ponderado por población.
Al respecto, es importante señalar que la última información oficial dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI) del PIB por Entidad Federativa es del 2004 y a partir del año 2003 este indicador tiene el carácter preliminar, lo que no garantiza “una relación más estrecha con la actividad económica”

El 90% DE LAS PARTICIAPCIONES SE PONDERARÍA CON ESTIMACIONES DE LA POBLACIÓN POR ENTIDAD FEDERATIVA, LAS CUALES EN EL PASADO RECIENTE MOSTRARON TENER CLAROS SESGOS


Además de distribuir el 60% de las participaciones en ingresos federales mediante el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de la Entidades Federativas
ponderado por población, el 30% de los recursos, se distribuirían en función del promedio de tres años de las tasas de crecimiento en la recaudación de impuestos y derechos locales ponderados por población. Una vez que las entidades hagan su máximo esfuerzo fiscal, se esperaría que la recaudación de todas ellas crecería a tasas similares, por lo que la mecánica para determinar la participación del 30% de los recursos se distribuiría con criterio poblacional.

Así, la iniciativa de la SHCP plantea eliminar el componente redistributivo que “neutraliza el mejor desempeño tributario y de actividad económica”, pero
propone distribuir 90% del FGP con un coeficiente muy cercano a la participación de la población en el total nacional. Asimismo, se pretende utilizar como fuente para determinar la población la última publicación oficial del INEGI, por lo que la referencia para determinar la población por Entidad Federativa continuaría siendo la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que se publica trimestralmente, misma que en el pasado reciente demostró tener sesgos en relación con el Censo y Conteo de Población y Vivienda por no ser el instrumento idóneo para determinar la población.

LA PROPUESTA DE FÓRMULA DE PARTICIPACIONES NO ES CLARA YA QUE NO ESPECIFICA PUNTUALMENTE QUE SE DEBE INCLUIR COMO IMPUESTOS Y DERECHOS LOCALES


El 30% de los recursos, se pretende distribuir en función del promedio de tres años de las tasas de crecimiento en la recaudación de
impuestos y derechos locales y el 10% restante de acuerdo a la recaudación de impuestos y derechos locales, sin especificarse que conceptos de ingresos propios se deben incluir como variables, provocando incertidumbre para el cálculo de estos montos (¿La tenencia Federal se debe incluir o no?).

LA PROPUESTA DE FÓRMULA DE PARTICIPACIONES NO GENERAL LOS INCENTIVOS ADECUADOS PARA QUE LAS ENTIDADES FEDERATIVAS REALICEN MAYORES ESFUERZOS RECAUDATORIOS


La iniciativa argumenta que la fórmula vigente no provee de incentivos claros a las entidades para aumentar la recaudación. Sin embargo, la fórmula que propone “castiga” a las entidades que en el pasado hayan hecho esfuerzos importantes porque tienen menos espacio para aumentar su recaudación, además de que “premia” a las entidades que pospongan su esfuerzo fiscal, ya que éste sólo tendrá efecto en tres años y conforme pasa el tiempo la base a distribuir (la diferencia entre el FGP de 2007 y el del año corriente) es mayor.

jueves, 2 de agosto de 2007

El chinogate cobra nuevas víctimas, mientras surgen nuevos indicios de posible contubernio gubernamental en el escándalo

Elaborado por Mario Di Costanzo
Secretario de la Hacienda Pública
Gobierno Legítimo
Agosto, 2007

El asesinato en Guerrero de dos miembros de la Agencia Federal de Investigación (AFI) provoca de nuevo la sospecha de que existe una extensa red de corrupción y complicidades entre los más altos niveles de gobierno del país en relación al escandaloso caso del empresario de origen chino Zhenli Ye Gon, acusado por las mismas autoridades por presunto tráfico de drogas, lavado de dinero y posesión de armas de propiedad exclusiva del Ejército.

El recelo toma nuevos bríos al conocerse que ambos agentes, Josué Hernández Hernández y Aníbal Sánchez Peredo, participaron tanto en el aseguramiento de 19 toneladas de seudoefedrina en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, en noviembre de 2006, como en la el decomiso de más de 205 millones de dólares en la casa de Zhenli en la colonia Lomas de Chapultepec, en la ciudad de México, en marzo último.

Ambos agentes, que según la Secretaría de Seguridad Pública federal realizaban labores de inteligencia contra el crimen organizado en Guerrero, aparecieron muertos el martes en el paraje conocido como Cruz Alta, municipio guerrerense de Mochitlán.
Según los datos proporcionados por la SSP y divulgados por la prensa nacional, los dos agentes egresaron del Instituto de Capacitación Policial con reconocimiento honorífico y "tenían una carrera policial en ascenso", ya que "participaban en tareas especiales de alto riesgo".

Sánchez Peredo, por ejemplo, tomó parte en el desmantelamiento de laboratorios para la elaboración de drogas sintéticas en Jalisco entre 2005 y 2006, así como en el decomiso de las 19 toneladas de seudoefedrina en noviembre de 2006, que luego llevaría al descubrimiento de los más de 205 millones de dólares en la residencia de Zhenli Ye Gon, operativo en el que también colaboró.

A su vez, Hernández Hernández, quien también estuvo involucrado en las investigaciones contra Zhenli, estuvo involucrado en las indagatorias relativas al desmantelamiento de bandas de secuestradores en el Distrito Federal.

La sospecha cobra igualmente mayor fuerza cuando trasciende que la agencia antidrogas estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés) ha iniciado en China, como parte del proceso que contra Zhenli lleva a cabo Estados Unidos bajo cargos de lavado de dinero, investigaciones en torno de las importaciones de seudoefedrina que desde aquel país hacia México realizó durante los últimos años el empresario naturalizado mexicano.

Y es que a diferencia de las autoridades mexicanas, los agentes estadunidenses sí decidieron comenzar su investigación desde el mismo país de origen del presunto narcotraficante, cuyo caso parece destapar el mayor caso de corrupción en la historia de nuestro país, si consideramos la red de personajes, funcionarios y entidades de gobierno que aparecen involucrados en el escándalo.

Sobre todo porque, según los primeros trascendidos respecto del trabajo de la DEA, las autoridades chinas rechazan toda posibilidad de corruptelas en su territorio y afirman que las ventas de seudoefedrina a la empresa de Zhenli cumplieron con absolutamente todos los requisitos que demanda una transacción de ese tipo. Es decir, que el gobierno de China asevera sin admitir replica alguna que dichas importaciones de la sustancia base para fabricar metanfetaminas fueron “legales”.

Más aún: a juicio de las autoridades de China, en el caso existen indicios claros de que sin el contubernio de altos funcionarios del gobierno de México, Zhenli Ye Gon no hubiese podido realizar las masivas importaciones de seudoefedrina que ahora le valen ser acusado de narcotráfico.

¿A quién o quiénes beneficia, entonces, el sospechoso homicidio de los agentes de la AFI que participaron en los operativos para destapar el escandaloso caso de Zhenli Ye Gon que traspasa cada vez más fronteras y se torna en un escándalo de dimensiones internacionales?

La sociedad civil exige respuestas inmediatas.

miércoles, 1 de agosto de 2007

INCONTENIBLE EL CRECIMIENTO DE LOS PRECIOS EN ESPECIAL EL COSTO DE LOS ALIMENTOS QUE COMPONEN LA CANASTA BASICA

Elaborado por Mario Di Costanzo
Secretario de la Hacienda Pública
Gobierno Legítimo
Julio, 2007

De acuerdo con datos obtenidos por la Secretaria de la Hacienda Pública del Gobierno Legitimo de Andrés Manuel López Obrador, se observa que la evolución de los precios de 42 productos que componen la canasta básica revela que el crecimiento de los precios durante los primeros 7 meses del año, fue de 27.70% y el de los alimentos que forman parte de la canasta básica aún mayor ya que se ubicó en casi 30%.

Así mientras que en enero de 2006 para adquirir éstos 42 productos básicos una persona que percibía un salario mínimo tenía que realizar un gasto de $ 740.44 pesos, para el mes de diciembre de 2006, el gasto necesario para adquirir esos mismos productos se ubicó en $ 818.44 pesos y para el mes de julio del presente año ascendió a 1,045.15 pesos

Cabe destacar que durante el año anterior, el salario mínimo mensual fue de 1,457.1 pesos, por lo que y costo de estos productos pasó de representar el 50.8% del ingreso total de un trabajador que percibe el salario mìnimo en enero de 2006, al 69.7% para el mes de julio del presente año.

Sin embargo esta situación se ha visto recrudecida en el caso de los productos alimenticios que forman parte de la canasta básica, asi por ejemplo se observa que el costo de los alimentos que integran una canasta bàsica pasò de 485.4 pesos en enero de 2006, a 818.44 en diciembre de 2006 y a 701.82 pesos en julio de 2007, cifra que representa un incremento de 44.57% con respecto a enero de 2006 y un crecimiento de 27.70 en lo que va de este año.

Es importante destacar que en el caso de los alimentos, prácticamente todos los productos que integran la canasta básica han registrado incrementos superiores al 40%, con respecto al mes de diciembre del 2006, dichos productos son los siguientes: lenteja (97%) salchicha (69%), fríjol (66%), leche condensada (63%), leche en polvo (58%), mantequilla (54%), el arroz y el huevo (48%).

Por su parte el pollo y la carne molida de res, han registrado incrementos de casi 20%.
Esto quiere decir que mientras que en enero de 2006, un obrero requería de 15.24 días de trabajo (jornada laboral de 8 horas) percibiendo un salario mínimo, para adquirir 42 productos de la canasta básica, para el mes de julio del presente año requiere de 20.33 días de trabajo, para adquirir la misma canasta de productos.

Lo anterior significa que en la actualidad un obrero que percibe el salario mínimo tiene que destinar 20 días de trabajo para poder obtener una canasta de 42 productos básicos, por lo que con lo que le resta (10 días de trabajo) tiene que hacer frente a los costos de transporte, vestido y vivienda, lo cual resulta prácticamente imposible, ya que el incremento del salario mínimo en 2007 fue de sólo 3.9%.

Cabe destacar que los datos muestran que durante al mes de julio de 2007, de los 42 productos básicos de la muestra, sólo 2 (el jamón y la cebolla) registraron incrementos inferiores al porcentaje de incremento al salario mínimo en 2007 ya que el resto de los productos mostró crecimientos superiores al 14%, lo cual ha aniquilado el poder adquisitivo del salario mínimo, incluso por debajo de los niveles alcanzados en enero del 2006.

Así por ejemplo, un obrero que percibe el salario mínimo requería en enero de 2006 de 9.55 horas de trabajo para adquirir un kilo de bistec, de 6.59 horas de trabajo para adquirir un kilo de carne molida, de 0.82 horas de trabajo para adquirir un kilo de tortilla o de 2.47 horas de trabajo para adquirir 2 kg de azúcar.

Sin embargo para julio de 2007, el mismo obrero percibiendo un salario mínimo requiere en la actualidad de 11.40 horas de trabajo para adquirir un kilo de bistec, 8:53 horas de trabajo para adquirir un kilo de carne molida, 1:35 horas de trabajo para adquirir un kilo de tortillas. En tanto Felipe Calderón invierte sólo 0.10 horas para adquirir un kilo de bistec.

Esta situación sugiere que el seguimiento de los precios que realiza el Banco de México, para obtener la inflación o el crecimiento de los precios en la economía, ya no refleja la realidad del poder adquisitivo de las familias y revela que el costo de los alimentos ha tenido un crecimiento superior que el del resto de los productos de la canasta básica.



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