jueves, 9 de octubre de 2008

ABSURDO, ILOGICO, DEMAGOGICO Y POCO REALISTA EL PROGRAMA PARA ENFRENTAR LA EMERGENCIA ECONOMICA PROPUESTO POR FELIPE CALDERON

El programa para impulsar el Crecimiento Económico y el Empleo, anunciado por Felipe Calderón y Agustín Carstens, resulta absurdo, ilógico, demagógico y poco realista, por lo que en nada servirá para palear la crisis de desempleo y deterioro en el nivel de vida de la población y la productividad de las empresas.

Para corroborar lo anterior solo basta señalar lo siguiente:

1. El Marco Macroeconómico es absolutamente inconsistente:

De acuerdo con las nuevas proyecciones realizadas se estima que la economía mexicana crecerá 1.8% durante el próximo año, y que el precio del petróleo será de 75 dólares por barril. Este nuevo contexto provocará a decir de la SHCP, que las finanzas públicas dejarán de recibir ingresos por 27 mil 600 millones de pesos. Por lo que (en ausencia de otras medidas el gasto público tendría que reducirse en la misma magnitud).

Sin embargo resulta inconsistente en este nuevo escenario que si la economía mexicana va a crecer a casi la mitad de lo que se tenía previsto originalmente (3%) y el precio del petróleo se reduce en 5 dólares, es decir 75 en vez de 80, la pérdida total de ingresos sea de sólo 27 mil 600 millones de pesos.

Hay que tener presente que al crecer menos la economía, la empresas crecen menos, contratan menos personal y por lo tanto se recaudan menos impuestos, por lo que si ahora se estima que las empresas crecerán la mitad de lo que se tenía previsto, y a esto se añade que venderemos nuestro petróleo a un menor precio, la pérdida de ingresos debe ser superior a los 27 mil 600 millones de pesos.

Cabe mencionar que de acuerdo a la propia SHCP por cada dólar que disminuye el precio del petróleo se dejan de percibir entre 7 y 8 mil millones de pesos, por lo que tan sólo por el menor precio del petróleo, se estarían dejando de ingresar entre 35 mil y 40 mil millones de pesos.

2. Los 90 mil 300 millones de pesos anunciados para el Programa de Infraestructura no son dinero fresco o adicional:

La SHCP señala que se ha considerado un “estimulo fiscal” de 90 mil 300 millones que permitirán cubrir el efecto de los menores ingresos sobre el gasto programable (que es de 25 mil 100 millones de pesos) y establecer un programa de gasto en infraestructura por 65 mil 100 millones de pesos, que incluye el inicio de la construcción de una refinería y que los recursos (espacio presupuestario) provendrán de una reforma al esquema de inversión de PEMEX, para lo cual se reformará la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

Dicha reforma busca “eliminar” el esquema de inversión de PEMEX a través de PIDIREGAS, y convertir esta deuda, en deuda presupuestaria de PEMEX, para que sea PEMEX el que la tenga que pagar con sus propios recursos, al mismo tiempo, se propone excluir; es decir, que no se cuenten los gastos de inversión en PEMEX como un gasto del “presupuesto”.

Esta modificación provocará que el gasto de inversión de PEMEX no se tome en cuenta para calcular el déficit público, es decir que no afecte directamente a la cuenta de “gastos del gobierno” y por lo tanto no afectará el déficit público.

Y es aquí donde está el “truco”, ya que la propuesta de Calderón establece, que “como ya no se va a utilizar el esquema de PIDIREGAS y PEMEX va a pagar con sus recursos esta deuda” ya no es necesario que se le asignen los 78 mil 300 millones de pesos, que se proponía asignar en Presupuesto anterior (enviado el 8 de septiembre) para amortizar o pagar estos PIDIREGAS.

Luego entonces esos 78 mil 300 millones de pesos que se tenían asignados para PEMEX, se le quitan (“ya que no los necesitará”) y se destinan al programa de infraestructura.

A estos 78 mil 300 millones de pesos, se le añaden 12 mil millones de pesos, que se tomarán de un Fondo para Inversiones de Pemex, que se ha constituido con una pequeñísima parte de los excedentes petroleros, y se “empieza construir una refinería”.

De tal manera que (78,300+12,000= 90,300), que quede claro, que cuando mucho el dinero “fresco o nuevo” son los 12,000 millones que además ya estaba estipulado desde hace tiempo que eran para PEMEX; o sea le quitan 78 mil 300 y a cambio le dan 12,000 millones, y le dejan que de por vida sea PEMEX el que tenga que pagar con sus propios recursos toda la deuda de PIDIREGAS, (una deuda costosa, que no la contrato esta paraestatal, sino fue obligado a contratarla por el gobierno federal .

Pero volviendo a la bolsa de los 90 mil 300 millones de pesos (mdp), Calderón y Carstens proponen que se distribuya de la siguiente manera:


Bolsa Total: 90, 300 mdp
(-) Inicio Refinería: 12,000 mdp
Subtotal 78,300 mdp
(-) Compensar efecto de ingresos
en gasto prog.: 25,100 mdp

Subtotal: 53,100 mdp

(-) Programa de Infraestructura 53,100 mdp

De lo anterior se concluye que el Programa de Infraestructura no es con dinero fresco y que su “costo” será pagado por PEMEX y no por el Gobierno Federal.

Por otro lado, se observa también que el Programa es claramente insuficiente, en cuanto al monto de recursos destinados a infraestructura, ante la magnitud del impacto de la crisis mundial, más aún si consideramos que “contablemente” el gobierno registraba las amortizaciones de PIDIREGAS como un gasto en inversión, por lo que al final de cuentas, el incremento “neto a la inversión” será de sólo 12 mil millones de pesos.

Sobre el resto del Programa de Crecimiento y Empleo, se puede concluir que son sólo una carta de buenos deseos, sin ninguna implicación positiva para la población.

Finalmente se observa, que PEMEX es nuevamente quién pagará los platos rotos de la crisis, antel a negativa de Calderón y Carstens de ajustar los gastos superfluos que generarían ahorros de cuándo menos 100 mil millones de pesos.

O bien, de emprender otro tipo de medidas, como la utilización del Fondo de Estabilización de los Precios del Petróleo, que actualmente tiene más de 57 mil millones de pesos, de utilizar 5,000 millones de dólares (60 mil millones de pesos) de reservas internacionales para destinarlas a programas de inversión, o inclusive evaluar la posibilidad de incurrir en un moderado déficit público de 0.5% (equivale a 50 mil millones de pesos) o todas las anteriores, o bien una combinación de todas las anteriores, lo que daría un “espacio presupuestal” o (en español) recursos frescos por poco más de 250 mil millones de pesos.

domingo, 5 de octubre de 2008

Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

No cabe duda que en estos momentos sólo un mentiroso o un insensato ignoraría las graves repercusiones que en materia de crecimiento, empleo, salarios, inflación, etcétera, tendrá para nuestra economía la situación por la que atraviesa Estados Unidos, ya que con o sin la aprobación del gringoproa pasarán muchos, muchos meses antes de que la situación vuelva a ser normal.

Sin embargo, casi nadie ha advertido que, además del adverso contexto económico, lo que sucede en Estados Unidos debe obligar a los legisladores y a las “autoridades financieras” de México a llevar a cabo una profunda revisión del marco regulatorio y de supervisión del sistema bancario y financiero que se ejerce en el país.

Más aún cuando si algo ha demostrado la crisis financiera estadunidense, es que su marco regulatorio y de transparencia simplemente ha fallado, es decir, no sirvió y esto nos obliga a pensar en algo nuevo y diferente.

Hay que recordar que hace menos de dos años estrenamos una “nueva” Ley del Mercado de Valores que fue una copia íntegra de la ley del mercado de valores norteamericana (Sarbanes-Oxley).

Vale decir que la legislación sobre temas relativos a la transparencia de la información contable y financiera de las instituciones, la rendición de cuentas, la supervisión y regulación por parte de las autoridades, el seguro de depósito para los ahorradores, las normas para la venta (bursatilizacion) de la carteras de crédito, ha sido y continúa siendo inspirada en el modelo norteamericano.

Y lo señalo ya que de acuerdo a datos de los propios bancos que operan en nuestro país, se muestra que la situación financiera por la que atraviesan empieza a ser ya preocupante.

De esta manera, se observa que algunas instituciones bancarias como Banamex, BBVA, HSBC y Banorte reportaron para el segundo trimestre del año menores resultados de operación. Incluso, en el caso de Banamex y HSBC, se registraron resultados de operación negativos (pérdidas) y prácticamente en todas se ha generado un importante crecimiento de la cartera vencida, originado principalmente por la imposibilidad de pago de las tarjetas de crédito.

Así, por ejemplo, mientras durante el segundo trimestre de 2008 el resultado de operación de Banamex fue negativo en 596 millones de pesos, hace un año reportó un saldo positivo de seis mil 233 millones de pesos.

En este mismo sentido se encuentra HSBC, que para el segundo trimestre de 2008 reportó un resultado de operación negativo de 203 millones de pesos, mientras que durante el segundo trimestre del año pasado había reportado un resultado de operación favorable en 799 millones de pesos.

Cabe señalar que si bien el grupo financiero BBVA-Bancomer reportó un resultado de operación positivo de cinco mil 465 millones de pesos, este fue casi 32% inferior a lo reportado durante el segundo trimestre de 2007.

Por otro lado, la cartera vencida que acumularon estas cuatro instituciones se ubicó durante el segundo trimestre del presente año en 34 mil 330 millones de pesos, cifra que fue 35.3% mayor a la registrada durante el segundo trimestre de 2007.

Conviene destacar que en todas estas instituciones bancarias, durante el segundo trimestre del presente año la cartera vencida superó por mucho al resultado de operación obtenido por estos bancos, que representan en conjunto más de 70% del mercado bancario en el país.

No hay que olvidar que la Asociación de Bancos de México (ABM) ya advirtió que en los próximos meses la situación de la cartera vencida de las tarjetas de crédito se agravará, ya que en lo que resta del año se incrementará en por lo menos 12% y a la fecha, tan sólo en estos cuatro bancos, asciende a 24 mil 66 millones de pesos.

Es decir, que la crisis financiera de Estados Unidos en el fondo no debe entenderse como la quiebra de Morgan Stanley, o de AIG, o de Lehman Brothers, o como un problema de deudores. Más bien, lo que sucede en la Unión Americana es la falla absoluta del sistema y sus reglas de operación, supervisión y transparencia; es la crisis de un modelo basado en la especulación financiera, en la acumulación de capital y en el consumismo. Ese modelo que siempre quiso creer firmemente en “la mano invisible” llamada mercado y sus reglas del juego.

Por ello, la solución de fondo no podrá surgir de las herramientas concebidas por el mercado, ni tampoco lo será el gringoproa: las circunstancias nos deben de hacer reflexionar, ya que tenemos que trabajar en nuevas reglas del juego, con nuevos objetivos, con limites y castigos a la especulación y a la acumulación indiscriminada de riqueza, con mejores esquemas de supervisión y rendición de cuentas, con mayor información, con una verdadera rectoría del Estado, que es sin duda quien debe ser el garante del interés público y del bien común. En suma, la solución debe llevarnos a una nueva arquitectura financiera mundial.

Sin embargo, en tanto eso se da, “autoridades” y legisladores deben empezar a atender los focos amarillos que ya se observan en nuestro sistema bancario y financiero, más aún cuando los mexicanos cargamos sobre nuestros bolsillos el costo de un rescate bancario, y lo peor es que muchos de los ingresos que han recibido estas instituciones ahora sirven para apuntalar a sus “matrices” que están teniendo problemas en Estados Unidos. Por eso sostengo que ahora que ya han visto las barbas de su vecino cortar, deben poner las suyas a remojar.

jueves, 2 de octubre de 2008

CON O SIN RESCATE FINANCIERO EN LOS EUA; LA SITUACION PARA LOS PRINCIPALES BANCOS QUE OPERAN EN MEXICO YA ES PREOCUPANTE

Independientemente de la aprobación del paquete de rescate financiero en los Estados Unidos, la situación por la que atraviesan los principales bancos que operan en nuestro país, empieza ya a ser preocupante, más aún si consideramos que prácticamente todas las proyecciones sobre el futuro de la economía nacional y mundial, ya consideran escenarios recesivos o de bajo crecimiento económico, desempleo, así como un repunte de la inflación.

En este contexto y para el caso particular de nuestro país, a lo anterior se añade que de acuerdo a la información financiera reportada por las 4 principales instituciones bancarias del país; Banamex, BBVA-Bancomer, HSBC y Banorte, se observa que mientras que casi todas ellas han reportado un menor resultado de operación, y en algunos casos como Banamex y HSBC, durante el segundo trimestre del año reportaron un resultado de operación negativo (perdidas) con respecto al segundo trimestre del año pasado, en todos los casos se observa que importante crecimiento en su cartera vencida, originado principalmente por la imposibilidad de pago de las tarjetas de crédito.

De esta manera, durante el segundo trimestre del año, el resultado de operación de Banamex, fue negativo en 596 millones de pesos, mientras que en el segundo trimestre del año pasado reportó saldo positivo de 6 mil 233 millones de pesos.

En este mismo sentido se encuentra HSBC, quien para el segundo trimestre de este año reporto un resultado de operación negativo de 203 millones de pesos, mientras que durante el segundo trimestre del año pasado, había reportado un resultado de operación favorable en 799 millones de pesos.

Cabe señalar que si bien el grupo financiero BBVA-Bancomer reporto un resultado de operación positivo de 5 mil 465 millones de pesos, este fue casi 32% inferior a lo reportado durante el segundo trimestre de 2007.

Por otro lado la cartera vencida que acumularon estas 4 instituciones se ubicó durante el segundo trimestre del presente año en 34 mil 330 millones de pesos, cifra que fue 35.3% mayor a la registrada durante el segundo trimestre de 2007.

Conviene destacar que en todas estas instituciones bancarias, durante el segundo trimestre del presente año, la cartera vencida supero por mucho al resultado de operación obtenido por estos 4 bancos, que representan en conjunto más del 70% del mercado bancario en el país.

La situación en los próximos meses podría agravarse, dado que la propia Asociación Mexicana de Bancos (ABM) que durante lo que resta del año, se incrementara en por lo menos 12% la cartera vencida del crédito al consumo, es decir de las tarjetas de crédito, mismas que durante el segundo trimestre del presente año, alcanzaron los 24 mil 66 millones de pesos en estas 4 instituciones bancarias.

Finalmente, es conveniente señalar que la situación en los Estados Unidos, obliga a las autoridades financieras del país a replantear y a tomar medidas urgentes sobre temas relativos a la supervisión bancaria y financiera, reglas de transparencia, capitalización de las instituciones, así como sobre la cobertura del seguro de depósito es decir sobre las funciones mismas del IPAB, más aún si como consecuencia del rescate financiero en los Estados Unidos, se ha decidido incrementar el monto máximo cubierto por el seguro de depósito, el cual pasará de 100 mil a 250 mil dólares para los cuentahabientes de ese pais.